Hasta ahora no me había pronunciado sobre el terrible caso de la niña Mari Luz, y lo haré muy brevemente, y sólo por que no escuché a nadie decir nada parecido y había que decirlo.

Los ciudadanos salen a las calles pidiendo justicia. La sociedad está escandalizada por el caso. El escándalo se hace mayor cuando se sabe del error del juez… se habla de lo injusto de la penalización a este irresponsable ciudadano que por su dejación provocó la permanencia en libertad del pederasta con tan funestos resultados para la pobre niña… pero ¿y los padres, donde estaban los padres cuando la niña salió sola a la calle a por chuches? 45 minutos dicen que tardaron en echar de menos a la niña. Tenía cinco años ¿en que pensaban los padres?

Hay que exigir responsabilidades: también a los padres.